Alguien agarro una vez y me dijo "¿Que te pasa canalla?, ¿Que te pasa Diegulo?, siempre con cara de culo". Ja, nadie supo bien por que pero le corte la nariz con un cross de derecha.
Vamos a explicar que no todo ser humano tiene el mismo mecanismo cerebral. Algunos tienen monitos, otros caballitos, yo tengo un duende, pero un duende que no se deja reinar por nada ni nadie. Duende que busca lo que le corresponde, que gana batalla a lo largo del terreno.
Un ser pequeño pero gigante, la escencia que esconde, una idea de imperialismo aborrecible.
El camina y todo se abre, es el moises de mi conciencia. Es el Dios de mi cerebro.
Nadie lo molesta y habla con una sola persona, conmigo. Y me cuenta de sus aventuras, de sus victorias, de sus pocas derrotas, yo lo escucho con atencion. Me hace hacer cosas que nadie cree que yo podria. Comparte mi desconsuelo, y yo su encierro. Pero el me jura, por todos los santos que reinan en mi cabeza, que un dia, tal vez muy lejano, pero un dia saldra de esa jaula, y sera mi amigo, en esta u otra vida.
Cuando habla, lo escucho. Y he aquí su historia, escrita en 3ra persona, por él mismo.
Si, este duende siniestro y simpatico a la vez tuvo ganas de contar su historia, como acosa a los pensamientos de esta persona, de este pedazo de carne humana.
Él es yo, y yo soy él. No hay mas que hablar. Duende que triste vive encerrado en mi cerebro, persona que triste vive encerrada en este mundo. Compartimos las mismas suertes.
D.C
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